En marzo de 2019 comencé a trabajar en este proyecto que contó con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes. El eje central estuvo orientado al intercambio de experiencias con los estudiantes de sexto año de la Escuela Secundaria nº 43 con orientación en artes visuales Liliana Maresca, situada en Villa Fiorito, Lomas de Zamora. La idea era realizar una o varias intervenciones en el espacio público de dicha localidad. Luego de una serie de encuentros con los estudiantes, comenzamos a trabajar en la primera etapa del proyecto para lo cual los estudiantes recolectaron distintos tipos de objetos en desuso que se encontraban abandonados dentro y fuera de la escuela. Realizamos una composición con los mismos sobre la pared exterior de la escuela que decidimos intervenir, los fijamos y finalmente los cubrimos con la membrana asfáltica con aluminio.

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Dos días después nos encontramos con la intervención completamente destruida. La segunda etapa del proyecto que habíamos planificado, consistía en realizar un volumen escultórico con otros objetos en desuso ensamblados que cubriríamos también con membrana. Proyectamos construirlo sobre la vereda, en dialogo con la intervención realizada sobre la pared. Algo que no pudimos concretar.

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Frente a esta situación decidimos juntos a los docentes y estudiantes realizar un señalamiento performático con el fin de resignificar la obra. Pintamos una línea amarilla con pintura vial en todo el perímetro de la intervención dañada. La acción se realizó en presencia de toda la comunidad educativa de la Escuela y vecinos del barrio. Se leyó, y repartió, un texto alusivo a lo acontecido durante la práctica realizada junto a los estudiantes de sexto año.

Texto leído durante la intervención por la docente y artista visual Lorena Bossi :

”Objetos en desuso cubiertos con membrana asfáltica” de Martin Guerrero realizado con las y los estudiantes de sexto primera de la Escuela de Arte*. 
 
 
Desde la Escuela de Arte impulsamos la creación de obras colectivas entre estudiantes y artistas de manera procesual. Ya que entendemos que el proceso de trabajo y las preguntas que trae ese trabajo colectivo, son tan relevantes como la obra en sí. Porque apuntamos a que las transformaciones sean sobre nosotrxs, sobre la comunidad y las personas y no solo sobre el espacio físico.
Por eso compartimos cosas que nos preguntamos y nos contestamos en relación a la obra “Objetos en desuso cubiertos con membrana asfáltica”.
 
¿Que mueve una escultura en Islandia y Morazán sin número?
Mueve el asfalto que no está y el barro que deja la lluvia, traspasando los pasillos,  invadiendo las casas.
Mueve el reclamo por la urbanización.  
Mueve la violencia de los más chiquitos que la apedrean y mutilan la obra tratando de ver que hay más allá de la propia membrana. 
Mueve el deseo de arrancar esas partes y llevarlas para reutilizar en tu techo porque te llueve.
Mueve emociones y sentimientos: bronca, placer, curiosidad, expectativa, desilusión.
Mueve el trabajo en grupo. Pero no lo hace cómodamente lo implica en una tensión entre lo que se desea y lo que realmente sucede con lo que hacemos en contextos no fáciles: nuestro barrio, Buenos Aires, Argentina, Latinoamérica... Entonces “Objetos en desuso cubiertos con membrana asfáltica” en Islandia y Morazán sin número, nos provoca a pensar grupalmente desde esa complejidad.
 
¿Qué poder despliega una obra? nuestra obra...
Las obras no son elementos fijos sino que actúan en el espacio que les da sentido y las ancla. 
Las obras no nacen de un repollo, son tejidos vivos de un grupo de seres pensando su entorno. 
Las obras no son inmutables se transforman con el amor y la violencia que las rodea.
Las obras son el termómetro de lo que nos pasa, de lo que le pasa al barrio de cómo nos sentimos en relación al Estado, al abandono, la desidia, a nuestro propio malestar. 
 
¿Puede ser la obra otro modo de reclamo frente a los problemas que aquejan al barrio hace años?
 
La línea perimetral amarilla que hoy realizaremos alrededor de la obra dañada busca señalar y concentrar todas la preguntas y reflexiones plasmadas en este escrito y tantas otras posibles con la intención de intentar revertir parte de la situación del barrio. 
El señalamiento se nos presenta como la posibilidad de denunciar y anunciar, haciendo un recorte de una realidad  para exaltar su contenido y poder reflexionar y accionar sobre ella.
A través del señalamiento decidimos incorporar a la obra todo lo sucedido, su proyección, su realización y su destrucción. Su destrucción, lejos de significar su deceso, transformó a la obra en un mensaje activo: el anhelo por parte de la comunidad de vivir en un lugar mejor.
 
* El proyecto Prácticas artísticas en contexto. Intervenciones en el espacio público de Fiorito contó con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes y el Proyecto Secundario Liliana Maresca.